12.08.08
Crear riqueza Libre
Veo en el estupendo Blog Ganas de Escribir, recomendado a su vez desde el blog de un amigo, Fobias Sociales, este gráfico de Paul Krugman donde se ve claramente para lo que ha servido el modelo económico de derechas que ha imperado en el mundo.
Este gráfico muestra el porcentaje de riqueza que acumulan las clases más altas. Como véis, año tras año se van comiendo un trozo más grande de la tarta.
No importa lo grande que llegue a ser la tarta, su apetito es voraz e implacable.
http://www.juantorreslopez.com/
Pero hay una riqueza que, pese a que lo han intentado, no controlan todavía. Lo que yo llamo riqueza libre.
Es la riqueza que pertenece a todos los ciudadanos, a cada uno de nosotros.
Esa riqueza, tan fácil de definir, luego es muy difícil de catalogar. ¿Entra dentro de ella los bienes del Estado? Parecería que sí, porque nos pertenecen a todos, pero yo la englobaría en otra categoría distinta, pues ésta es controlada por los políticois y, muchas veces, por las empresas que las gestionan. Así que dejémosla fuera, de momento, y centrémonos en la riqueza que sí pertenece a todos los ciudadanos.
También quiero englobar en esta riqueza la riqueza prosumista individual, esto es, todo aquello que hacemos nosotros mismos y que pertenece a un grupo de personas, o a una sola, pero que no es controlada por las empresas ni el Estado. Esto engloba desde hacer una tarta de cumpleaños, a cuidar niños, componer una canción y ponerla gratis en internet, grabvar un video o montar una maqueta de un barco del siglo XXI. Todo lo que hagas que cree algo y que no reciba compensación en dinero alguna.
¿Por qué la incluyo? ¿Por qué excluyo el dinero?
Porque si una cosa está clara es que el dinero no mide la felicidad. Compra cosas que pueden ayudarte a conseguir satisfacciones, pero es un instrumento de medición de la felicidad, y la riqueza muy impreciso e imperfecto.
Lo saben, por ejemplo, nuestros hijos, que sienten el abandono por parte de sus padres, y a los que enterramos en montañas de regalos comprados con dinero. Lo saben los jóvenes que entienden que el dinero no compra un amor no correspondido, lo saben nuestros ancianos, abandonados en su vejez, que sólo ven los hijos arracimarse al olor de la herencia.
El dinero no puede comprar el amor, ni puede medir el medio ambiente (aunque creedme, en teorías de economía de los recursos naturales lo han intentado, y como veis, han fracasado miserablemente), ni comprar una puesta de sol de la mano de quien amas.
El dinero puede destruir un paisaje que vale mucho más para los que lo visitaban de lo que el promotor ha pagado por él, el dinero puede destruir un arrecife con vertidos ilegales sin que nadie mida el impacto de esa externalidad negativa, el dinero puede cambiar el clima de todo el mundo, causando plagas, sequía, hambre e inundaciones, destruyendo nuestra forma de vida, pero luego no es capaz de arreglarlo.
Por eso dejo fuera al dinero de lo que es la economía libre y prosumisma.
Pero, entonces ¿qué engloba esta nueva definición de riqueza? ¿Qué riqueza debemos crear que nos beneficie a nosotros como individuos, y al conjunto de los ciudadanos?
Hay muchos tipos.
- Riqueza digital.
La riqueza digital volcada en internet. Los programas libres, el ocio libre, los blogs, los foros, las listas de correo, las webs personales, a portan un grado de riqueza que pone muy nerviosos a los empresarios y a los políticos. No pueden controlarla, así que intentan prohibirla. Debemos incrementarla y defenderla de las agresiones que está sufriendo. ¿Sabíais que se ha hablado de crear un carnet de bloggler para registrar lo que los ciudadanos hacen en la red?
Crea riqueza libre, difúndela, defiéndela, demuestra lo que vales.
- Relaciones personales.
Algo que se ha perdido en los últimos tiempos. Se han mercantilizado las relaciones, en el trabajo y fuera de él, conceptos como la amistad, el amor, la solidaridad, han dependido demasiado de lo que otros nos han dicho, de cómo nos han dicho que deben ser.
Crear relaciones personales no egoístas, dar al otro parte de uno mismo, crea una riqueza que ni los economistas pueden medir, ni los políticos pueden controlar, ni los empresarios pueden comprar. Ofrecer amor, amistad, sentimientos y sensaciones, diversión sana, comprensión y colaboración es una de las mejores formas de crear riqueza.
- Medioambiente.
El Medioambiente es de todos. Suena muy típico, y tópico, pero no lo es. Un bosque subtropical o una selva en Indonesia purifican el aire que respiramos en Europa, o en Estados Unidos. Los fondos marinos internacionales albergan una diversidad de especies increíble, en su belleza y variedad, pero además, pueden tener el secreto de la cura de enfermedades como el alzheimer o el cáncer.
No podemos dejar que el medioambiente caiga ante la avaricia y la codicia. Si dejamos que se reparta, lo devorarán, así que, defiende tus bosques, tus parques, los derechos de los animales, tu atmósfera, tus costas, tus mares. Porque son tuyos, tanto como de aquellos que los explotan y esquilman.
Que no te quiten el canto de las ballenas. Que no te arrebaten el frescor del invierno por la mañana, ni la lluvia de otoño en los bosques, ni el viento que viene del mar.
Planta árboles, consume alimentos sin pesticidas, ayuda a los grupos ecologistas, no sólo con dinero, sino con tu tiempo, que es lo que tienes de mayor valor. Verás que así aumentas también la riqueza del punto dos, creando relaciones de amistad duraderas, sanas y completas.
- Cuida tu entorno y defiende la cultura.
Protege tu ciudad, su mobiliario urbano, no permitas que se destruya, ni que el ayuntamiento tale un bosque, o destruya un parque para hacer edificios. Ayuda en la perrera de tu ciudad, colabora en la biblioteca, ves a los centros cívicos y polideportivos y forma parte de la vida cultural. Haz obras de teatro, cursos de cocina, de bricolaje, talleres de rol, días de lectura de cómic o libros, equipos de fútbol, escribe libros. Enriquece tu entorno de forma altruista.
- Apoya le ciencia y la medicina. La ciencia es lo que ha convertido nuestra civilización en lo que somos. Promover la ciencia es uno de los pilares básicos en los que la riqueza libre debe apoyarse.
Está surgiendo una nueva forma de hacer ciencia. La Ciencia 2.0. Apóyala.
Crea revistas de ciencia en tu colegio o instituto, haz blogs de ciencia, comparte tu ordenador con las redes Boinc, participa en alguna de las asociaciones de enfermos del mundo (diabetes, cáncer, enfermedades raras), ayúdales a conseguir fondos, a hacer oír su voz.
Y lo mismo para los proyectos científicos.
¿Sabes que hay docenas de inventores que han creado instrumentos que podrían reducir el consumo energético, y cuando van a pedir una subvención se ríen de ellos?
Olvida todo lo que digan comunidades autónomas y gobierno, no hay dinero para la I+D. Es mentira. Tú debes ayudarles a conseguir ese dinero si crees que un invento, un proyecto científico, una terapia son buenos para el mundo.
Hay más tipos de riqueza libre, por su puesto, como los intercambios de bienes y servicios entre particulares. Y muchas formas de potenciarlas al margen de las empresas y el Estado. Comunidades de vecinos, ONG´s, organizaciones de caridad, bancos de tiempo.
Pero eso ya sería entrar en profundidad en el prosumismo, y será desarrollado más adelante.
