10.25.09
Generación de riqueza libre
Frente a las economías medidas por los modelos económicos tradicionales, y defendidas por los economistas de siempre, hay una tercera fuente de riqueza de la que ya hemos hablado aquí y que es profundamente ignorada en casi todos los libros y modelos econométricos: la economía social o 3ª Economía.
Definiendo la economía medible por el PIB como aquella generada por particulares, empresas y Estado cuando acuden a comprar o invertir en los mercados, la Economía Social sería aquella compuesta por lo que llamamos prosumismo.
Producir para consumir sin pasar por el mercado.
Entendamos que esto no tiene nada que ver con los modelos socialdemócratas, comunistas o neoliberales que pretenden apropiarse la totalidad del pensamiento económico, sino con la forma de medir la riqueza y su generación.
O mejor dicho, de no medirla.
Realizar mediciones del valor creado por los ciudadanos e instituciones que no acuden a los mercados es infinitamente más complejo que hacer mediciones sobre la economía sumergida, y si me apuran, sobre las externalidades no asignadas a la contabilidad de las empresas tales como destrucción del medio ambiente, el estres y el daño social.
Es por ello necesario comenzar a elaborar modelos matemáticos, estadísticos y econométricos que midan esta fuente creciente de generación de valor para la sociedad que “vuela” por debajo del PIB, pues todo análisis económico y social está incompleto sin poseer cuando menos una idea aproximada de este valor y de los mecanismos por los que funciona y se enriquece.
Así, la reciente crisis ha demostrado que indicadores como el PIB o las variaciones de los mercados de valores no tienen nada que ver con el desarrollo de una sociedad, y ha puesto de manifiesto la imperiosa necesidad de elaborar sistemas de medición alternativos que vayan más allá de los ofrecidos hasta el momento.
Hasta entonces, las diferentes corrientes ideológicas andarán dando palos de ciego y atribuyéndose méritos y medallas sin ser apenas capaces de vislumbrar una parte de la realidad económica.
Post publicado originalmente en:
http://guerrerosdesingularidad.wordpress.com/2009/10/25/la-3%c2%aa-economia/
09.16.08
La próxima embestida neoliberal
Me pregunto cómo ciertos círculos políticos, ideológicos y empresariales podrían sacar tajada de la crisis para fortalecer sus posiciones.
El otro día escribí de cómo eran las políticas neoliberales las que nos habían llevado a esta situación.
Hoy quiero hacerlo de cómo se va a intentar sacar provecho de ella.
Obviamente, la primera, bajar los salarios y flexibilizar el mercado laboral.
De esta opción tan repetida no voy a comentar nada, porque se cae por su propio peso que, tras una década pérdida real de poder adquisitivo por parte de los trabajadores (en el período de expansión económica más largo de la democracia), no puede ser que ellos sean los únicos paganos de la crisis (vamos, los que paguen el pato).
Pero hay otro vértice que se puede usar para atacar las políticas socialdemócratas, y que, siendo tan importante como el primero, es un elemento francamente olvidado.
La inoperancia de cierta parte sector público.
No voy a discutir sobre si hay funcionarios buenos o malos, de la misma forma que no voy a discutir si hay trabajadores buenos y malos, o malos empresarios y buenos empresarios. Hay de todo.
Lo malo es que el funcionariado tiene fama de ser malo en su mayoría. Algo que no es cierto, pero sí que es muy sangrante por cuanto el dinero con que se paga a los pocos (o muchos, según a quien preguntes) free riders (gorrones) que hay, es dinero público.
Dinero de todos.
Imagino que en círculos neoliberales estarán frontándose las manos, agencias de empleo semiabandonadas por funcionarios que se han dado de baja ante la avalancha de trabajo, recortes sociales encubiertos mientras se multiplican los funcionarios no productivos, ausencias en plena hora punta, todo ello suficiente para poner en peligro, (en plena crisis), la idea de un Estado eficiente.
El Estadodel Bienestar, y la ideología socialdemócrata, no puede permitirse este punto flaco, en esta época en la que debemos demostrar que tenemos una alternativa de izquierdas al modelo que nos ha metido en esta crisis.
Por ello, es imperativo, además de algo ideológica, ética y políticamente hablando necesario, que se emprenda en esta legislatura, y con la mayor brevedad y el mayor consenso posibles, una reforma de todo lo que afecte a la función pública.
No soy abogado, soy economista, por lo que no puedo hablar de las leyes necesarias. Sí que puedo dar ideas que, en ningún caso perjudicarán a los buenos trabajadores públicos, y sí que permitirán agilizar una administración que ahora debe sumarse al esfuerzo conjunto por salir de la crisis.
Primero, establecer incentivos medibles de productividad. Las futuras subidas de sueldo deberían hacerse vinculantes a cumplir este objetivo desde este mismo año.
Segundo, establecer mecanismos de control de ausencias y facilitar la pérdida de la condición de funcionario a aquellos que no cumplan escupulosamente sus horarios y el calendario laboral (como todo el mundo, vamos).
Crear los mecanismos de control necesarios para ello, y haciendo que parte del sueldo de quienes ejecuten estas medidas de control dependa a su vez de su productividad. Además, establecer mecanismos por los que se responsabilice a los superiores de la baja productividad de sus subordinados.
Ampliar los horarios de los servicios públicos, extendiéndolos a la horas y días en los que los ciudadanos los demanden y necesiten.
Facilitar la movilidad entre departamentos para, en caso de picos de trabajo en un puesto, y bajo ritmo en otros, se puedan cubrir esos puestos sin tener que aumentar la plantilla, ni pagar ningún plus por ello.
Seguro que hay otras medidas posibles, pero podría ser un buen comienzo reconocer que, desde la izquierda, necesitamos limitar y controlar el daño que los malos trabajadores están haciendo a todo el conjunto del Estado, a los ciudadanos y a sus propios compañeros que se parten la espalda cada día por sacar España de la crisis.
03.30.08
Mejoremos el deporte
Desde los juegos Olímpicos de la Antigua Grecia, el deporte ha tenido fama de unir pueblos y naciones en una tradición de sana competncia y superación personal.
Sin embargo, hemos dejado que esta noble tradición se vea corrompida por la ambición, el dinero y el poder como tantas facetas de nuestras vidas.
Cada día saltan a los titulares de los periódicos, y a los de los blogs (útimo reducto de la libertad de expresión no manipulada), más y más casos que restriegan la grandeza del deporte por el fango.
La represión previa en los Juegos Olípicos de China, el dopaje en todas las disciplinas, el engrandecimiento de las estrellas, peleas entre compañeros, violencia en el fútbol…
Es triste, pero entre todos hemos dejado que el deporte se convierta en una de las peores expresiones de nuetra sociedad. Atrayendo violencia, corrupción, luchas por el poder y el dinero.
Ójala se volviese a los antiguos valores de competencia lúdica, de superación, de fraternidad.
Es un bonito sueño.
02.17.08
Periódicos gratuitos
Es increíble que en pocos años, Internet, y los periódicos gratuitos, hayan proporcionado al ciudadano la oportunidad de estar informado (o entretenido) de forma gratuita.
Los periódicos de pago actuales deberán adaptarse a modelos de ingresos basados en la publicidad y en los lectores que atraigan sus contenidos, y empezar a olvidarse de cobrar el periódico.
Sus ingresos, al final, dependerán exclusivamente de la publicidad, y ésta de a cuantos ciudadanos lleguen, y a cuantos sitios lleguen.
Una revolución que puede aumentar sus ingresos, como sucedió con Google, al tiempo que beneficia a los ciudadanos.
El potencial del medio ambiente en época de crisis
Eso me ocurre a mí con las turbulencias financieras que estamos viviendo, y que llenan de incertidumbre a los ciudadanos, empresas y consumidores, afectando negativamente a la economía.
Y es que hay mucha gente afanándose en encontrar una solución, que hasta ahora se ha mostrado esquiva, y hemos tenido que ir tirando con pequeños parches que, de momento, aguantan.
Pero la solución, en mi opinión, ha estado todo el tiempo delante de nosotros.
El Medio Ambiente.
El potencial de creación de riqueza del medio ambiente (En el mundo, en Europa y en España en particular) es tremendo. Se calcula que el medio ambiente genera una riqueza gratuita equivalente a todo lo que producimos los humanos, pero con nuestra ayuda, puede llegar a producir mucho más.
Sobre todo, en España.
¿En qué ámbitos?
Energías: con un déficit tan grande como el que España y Europa poseen, creo que queda nítidamente claro que cualquier paso que se dé en pos de lograr una mayor eficiencia energética, y una reducción de esta dependencia es no sólo positivo, sino totalmente necesario.
De la misma forma, los problemas del Cambio Climático, que ya prácticamente nadie niega (excepto aquellos con intereses en seguir con el actua modelo energético), hacen que estos cambios hacia un modelo de generación y consumo de energías renovables deban ser inminentes.
El medio ambiente posee los medios necesarios para proporcionarnos los recursos energéticos que necesitamos para conseguir un desarrollo ostenible, al tiempo que seguimos manteniendo un crecimiento económico que no renuncie a la riqueza que creamos. O que la aumente.
Estoy pensando en la energía solar, la eólica, la maremotriz, el reciclaje y los biocombustibles, pero a menor nivel podríamos agregar la quema de biomasa sobrante o de basura.
Con un plan de energías renovables adecuado se crearía una cantidad de energía, y de puestos de trabajo, que lograrían impulsar el crecimiento más allá de los peligros de la crisis. Es más, lograríamos reformar el sector agrario convirtiéndolo en un sector mucho más productivo, dinámico e integrado en la economía moderna, beneficiando a toda la cadena de producción de riqueza de paso (distribuidores, consumidores, etc.). La agricultura puede darnos la llave para levantar la economía.
Un segundo sector ligado al medioambiente y que representaría una solución a los problemas de nuestro modelo de crecimiento actual sería el turismo rural, gastronómico o cultural. Para revitalizar el turismo, conseguir la afluencia de turistas con un gasto de mayor calidad, revitalizar las zonas agrarias y aumentar nuestro patrimonio natural y cultural.
Un tercer paso, relacionado con el primero, es la gestión del agua. No hace falta decir que a día de hoy, el problema del agua es cada vez más acuciante. Un plan de gestión integral del agua, en la que se limpien y se aproveche el 90% de las aguas residuales, así como el conseguir un consumo más racional y un uso responsable nos darían todavía más riqueza. el agua es vida, pero también, y cada día más, el agua es dinero, y lo estamos tirando.
La biotecnología. Relacionada con el medio ambiente y la medicina, este área de investigación promete una revolución alimentaria, médica y tecnológica. España (y Europa en general) está muy atrasadas en sus investigaciones en este ámbito. Para aprovechar su potencial de crecimiento y de creación de riqueza deberíamos creantros de investigación e innovación, ligados a Universidades y empresas, utilizando fondos de otras partidas de gasto mucho menos productivas.
El medio ambiente, en resumen, tiene las claves para evitar a crisis económica, y más aún, en un país como el nuestro, joya medioambiental en una Europa ávida de Naturaleza y necesitada de mecanismos sostenibles de creación de riqueza.
01.28.08
Nos han quitado nuestros sueños
Seguramente lo habrás sentido en alguna ocasión. Uno de esos momentos cuando comprendes que tú vida se te está pasando, y no vas a conseguirlo.
Fuesen cuales fuesen tus sueños de niño, ya sabes que no los vas a lograr.
Seguro que echas de menos esos tiempos en los que todo parecía posible, en los que la vida era sencilla, tus aspiraciones inmensas y te ibas a comer el mundo.
Ahora ves que no. Que todo es difícil, que cada día es una lucha, y que siempre terminas perdiendo, o cediendo terreno.
Te están quitando tus sueños, los sueños de tu infancia, poco a poco los vas perdiendo, y no puedes hacer nada por recuperarlos, porque no se puede luchar contra un sistema que siempre gana.
No te engañes, incluso quienes usan la violencia contra él pierden, porque sólo dañan sus propio futuro, empujando a los ciudadanos a ser más dependientes de gobiernos y empresas. Destruyendo nuestro futuro, no el de los amos del mundo.
Sólo hay una forma de ganar, y es aumentando la apuesta. Si ellos quieren dinero y riqueza, vamos a crear tanto que no tenga sentido acumular más. Si quieren poder, vamos a aumentar tanto las posibilidades del hombre que cualquiera de nosotros pueda hacer cosas impensables.
Esa es la forma de ganar, y de recuperar nuestros sueños.
12.30.07
Fraternidad
En la actualidad, compartimos hogar todas las culturas, en mi barrio hay gente del Magrb, del centro de África, de todo el continente sudameriano, de China, de casi toda Europa (Francia, Polonia, Rumanía, Rusia, Italia). En mi trabajo tengo que hablar con Ingleses, Sudafricanos, Suecos…), me basta dar un paseo por el centro de la ciudad para ver turistas japoneses, alemanes, americanos, argentinos.
Estamos todos unidos en una comunidad global, y estamos perdiendo la oportunidad de aprender todo lo que tenemos que enseñarnos unos a otros, muchas veces por avariia, otras por odio, las más, por miedo.
Comienza un nuevo año, y si algo he de pedir, es un mundo en paz que nos permita disfrutar de todas las culturas, y de todo lo que cada persona tiene que ofrecer a un mundo tan rico, variado y maravilloso como éste.
Os dejo unas imagenes para que veáis la belleza del mundo. Entre todos, deberíamos consegir que el mundo siempre fuese bello, rico y hermoso, y erradicar el hambre, las enfermedades y las carencias en todos los países.
12.23.07
Ha muerto la esperanza
Ha muerto la esperanza
En épocas grises y oscuras se alzan los héroes que salvan a la Humanidad o a sus comunidades de los peligros que las acechan.
Desde tiempos inmemoriales, siempre hemos contado con un portador de luz que ha marcado nuestro camino para salir de la oscuridad. Siempre ha habido alguien que ha conseguido alcanzar la gloria sacándonos del pozo donde muchas veces nos habíamos metido nosotros.
Pero en esta época gris y oscura me temo que no habrá héroes.
Los han matado a todos, y además se han asegurado de que no haya nadie que pueda sustituirles.
No tenemos los medios, el empuje, la cultura, la voluntad, el conocimiento o la inteligencia suficientes para llegar a ser héroes.
Los genios de hoy están todos empleados en hacer ganar más dinero a las empresas o entregados a ganarlo ellos mismos.
El otro día comprendí lo inútil de la lucha.
¿Por qué? Por leer un cómic.
Desde niño me fascinó un personaje, el Capitán América. El Capi.
El Capi era todo lo que un niño con ideales quería ser, valiente, entregado al bien común, al bien de los demás, sacrificado, bueno, luchador.
Él representaba todos los valores de un mundo ideal, más allá de la bandera que llevaba en el pecho, y que algunos hemos aprendido a mirar con suspicacia.
El Capitán América defendía los valores humanos, la libertad, la verdad, los derechos inalienables, la igualdad. Entregaba su vida por hacer de estos derechos algo extendido en el mundo.
Unos valores que van en contraposición al mundo que estamos haciendo hoy día, y que los guionistas de la editorial han comprendido que estaban fuera de lugar, no por no ser necesarios, sino porque ya no son escuchados.
Nos hemos convertido, y hemos convertido a nuestros niños en unos cínicos egoístas, que nos amargamos cuando algo nos sale mal, por pequeño que sea, y que pensamos que el mundo gira a nuestro alrededor.
Todos, o casi todos sin grandes excepciones, vivimos en un mundo en el que lo primordial es el consumo, el dinero y los sentimientos y sensaciones propios, ignorando los de los demás.
Hemos hecho un mundo, nos hemos hecho a nosotros mimos, incapaces de escuchar el mensaje del Capi. Nos parecía algo fuera de sentido en un mundo cruel, y cada día con menos esperanza. Acuciados por problemas que muchas veces nos han impuesto, y otras nos hemos ganado por nosotros mismos, ignorábamos las palabras que nos llamaban a actuar y defender la verdad, la justicia y la libertad de todos los pueblos.
El cambio climático, la falta de respeto hacia los demás, los pésimos sistemas educativos, las subidas de los precios, la destrucción de la biodiversidad, el problema inmobiliario, todo ello ha servido para mantenernos alejados de la realidad, inmersos en ese mundo ficticio que queremos llamar nuestras vidas, y sin prestar atención a las causas de eso problemas. Sólo intentando que no nos afecten.
Una persona muy inteligente me dijo hace unos meses, “nuestros padres y nosotros hemos tenido la suerte de vivir hasta ahora en un mundo casi perfecto, pero a partir d ahora, todo se va a acabar y va a ir de mal en peor”
Han bastado unos meses para darle la razón.
No contamos con generaciones que se preocupen, o si lo hacen, que estén preparados para cambiar el mundo. O no quieren, o no son capaces. No tenemos tiempo o recursos para hacer lo que se debería hacer para salir de esta trampa económica y política en la que nos han metido.
Los problemas son muchos, y el número de posibles héroes se reduce cada día, acuciados por sus problemas, e insensibles ya a las palabras que otros héroes han enarbolado alguna vez.
El Capitán América es un ejemplo. Sólo uno, pero quizás el más llamativo.
Porque está muerto.
Sus guionistas se dieron cuenta de que su mensaje ya no era escuchado.
En un mundo rodeado por el terrorismo y por la globalización salvaje ya nadie podía escuchar sus palabras, ni contemplar sus acciones como un intento de mejorar la vida de los demás.
Sólo se veía una lucha perdida.
Así que replantearon la situación. Siguiendo los pasos de la realidad, idearon un cambio en el mundo de ficción en el que habitaba, y llevaron los sucesos de los últimos años a ese mundo.
Los héroes debían ser controlados por el gobierno, como nuestros ciudadanos. Todos somos sospechosos hasta que se demuestre nuestra inocencia. Algunos, somos culpables sin haber hecho nada.
Lo que importa es la seguridad, su seguridad, no la nuestra, y su dinero.
Y los guionistas sabían que ante esto sólo había una salida. El Capitán América debía morir.
Debía morir porque ya no era escuchado, porque para hacer oír su voz, debíamos notar su ausencia. Muriendo, estando ausente para siempre, quizás algunos escucharían las palabras que dijo en vida, y quizás cambiasen las cosas.
Es pronto para decirlo, pero lo dudo.
El Capi ha muerto, y con él el tiempo de los héroes.
Los que soñábamos con hacer un mundo mejor seguiremos en nuestra lucha perdida contra toda esperanza, intentando retrasar la debacle. Al final, tendremos que centrar esfuerzos en salvar a los nuestros, y abandonaremos a todos los demás.
A menos que sí que haya alguien que escuche el mensaje que el capitán América transmitía. Que escuche su silencio y en su silencio encuentre las palabras que iluminaron a mi generación.
Palabras que hablaban de entrega, de éxitos, de la recompensa de cumplir con lo que el mundo esperaba de nosotros, de llevar la libertad a quienes nos rodean, de proporcionar esperanzas a todo el mundo, de luchar contra los males de la Tierra.
Palabras que hablaban de no vender los principios personales a cambio de un mejor salario, que nos susurraban al oído canciones de absoluta libertad y de absoluta responsabilidad.
El tiempo de los héroes ya pasó.
Sólo nos queda el tiempo de los políticos y los especuladores.
Voy a seguir con la predicción de esa amiga mía.
No sólo viviremos cada vez peor, sino que no habrá suelo para ese empeoramiento. La luz, la comida, el agua se convertirán en bienes escasos que habremos derrochado, y poco a poco la mayoría de la Humanidad da pasos atrás en el bienestar social, mientras unos pocos mantienen sus privilegios.
Trabajaremos más y en peores condiciones, por menos dinero, y lo que compremos nos costará mucho más. Pero no podremos salir de ese círculo, porque habremos tirado nuestra vida en diversiones y entretenimientos que nada nos han aportado. No habremos aprendido nada, y por primera vez, nuestros hijos sabrán menos que nosotros por nuestra culpa.
Serán la primera generación en la historia que vivirá por que sus padres, excepto quizás a aquellas azotadas por las guerras, la Peste y la enfermedad. Y lo peor, es que sus hijos, y los hijos de sus hijos vivirán peor que ellos.
Arrinconados por la tecnología que les quitará sus trabajos, por su falta de capacidad de superación y trabajo, por la falta de medios por nuestro despilfarro y nuestra falta de inversión, por la ausencia de fuentes de energía, por la contaminación creciente…
Los héroes de antaño lucharon contra esta oscuridad, pero el mal se impuso. Han ganado.
Lo que no significa que vayamos a rendirnos. Pero sabemos que hemos perdido, y que nadie tomará el relevo para arrancar una victoria de las fauces de la oscuridad.













